
Puedo volver de la nada y esperarte pausada, tranquila, al otro lado de la puerta. No abrirás, pero esperarás a que me vaya para dormir tranquilo, porque, te guste o no: dependes de mí más que del aire: sin placer no hay vida.
Breves felaciones neuronales
3 comentarios:
que estupidez de blog
Gracias.
Este blog suena a maricón en busca de focos.....
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